Nuevo contratiempo por lesión para Morant
Justo cuando Morant se puso la camiseta Portland Trail Blazers, listo para comenzar un nuevo capítulo en su carrera profesional, una lesión volvió a aparecer. Según el periodista Shams Charania, Morant ha sufrido un desgarro de grado 2 en los isquiotibiales de la pierna izquierda. Se espera que permanezca fuera de las canchas durante al menos cuatro semanas, tras lo cual será sometido a una nueva evaluación. En sus cuatro partidos con los Blazers esta temporada, había mostrado un buen rendimiento, promediando 15,8 puntos y 5,5 asistencias por encuentro, con un 54,2 % de acierto en tiros de campo. Se esperaba que este cambio de aires marcara un punto de inflexión, pero, en cambio, su proceso de recuperación se ha visto interrumpido una vez más.
La verdadera preocupación no radica solo en la cantidad de partidos que podría perderse, sino en el posible impacto a largo plazo de una lesión en los isquiotibiales. Un desgarro de grado 2 requiere, por lo general, unos 34,7 días de recuperación; dado que su estilo de juego depende en gran medida de la velocidad, la explosividad y la capacidad de penetrar hacia el aro, cualquier problema recurrente en esta zona podría mermar considerablemente su eficacia en la cancha. Para el joven dotado que en su día brilló en la NBA vistiendo la camiseta Memphis Grizzlies, lo que más importa ahora no es demostrar cuánto talento posee, sino asegurarse de que su cuerpo pueda soportar las exigencias físicas del juego.
Aún más preocupante resulta la creciente oleada de lesiones en toda la liga esta temporada, que ha dejado fuera de juego a jugadores como Anthony Edwards, Tyrese Haliburton y Jalen Duren. Las estadísticas indican que, actualmente, 108 jugadores figuran en el informe de lesiones o enfermedades de la liga. A medida que el ritmo de juego se acelera, el desgaste físico de los deportistas no deja de aumentar. Para Morant —recién llegado a Portland—, este contratiempo ha trastocado tanto sus planes personales como la estrategia del equipo. Que pueda recuperar su nivel de juego anterior dependerá, en última instancia, de una recuperación exitosa y saludable.







