Los Pacers pusieron fin a la racha de ocho victorias consecutivas de los Timberwolves
Cuando Haliburton, Siakam y Turner estuvieron ausentes, cuando Nembhard, el jugador clave, fue expulsado y cuando Marcelin fue expulsado por faltas, los Indiana Pacers parecían tener la derrota escrita de antemano. Pero el encanto de los deportes competitivos es que nunca siguen el guion.
Edwards, con la camiseta Minnesota Timberwolves, anotó 38 puntos, y los Timberwolves casi lograron la victoria, pero el gol clave del empate de McConaughey arrastró el partido a la prórroga. En la prórroga, Toppin, con la camiseta Indiana Pacers número 1, se convirtió en el principal impulsor del contraataque del equipo. Anotó los cuatro triples y encendió por completo el espíritu de lucha de los Pacers. 34 puntos, 10 rebotes, 7 de 10 triples: no son simples datos, sino una luz brillante que brota de un jugador de rol en su desesperación.
Lo que es aún más impactante es que 8 jugadores de los Pacers anotaron más de diez puntos. Esto no es el heroísmo de una sola persona, sino el carnaval colectivo de un grupo de desvalidos. El crucial gol del empate de McConaughey, los 22 puntos de Marcelin y la constante actuación de Walker y Jackson dicen una verdad: nunca subestimes la determinación de ganar en la cancha.
La racha de 8 victorias consecutivas de los Timberwolves llegó a un abrupto final, y los 38 puntos de Edwards perdieron importancia. Pero la importancia de este partido va mucho más allá de ganar o perder. Nos dice que en los deportes de competición, los verdaderos fuertes no son las estrellas que siempre están en el punto de mira, sino los valientes que perseveran ante la adversidad.







